Terapia infantojuvenil en Málaga
“Acompañar a un niño hoy, es cuidar al adulto de mañana”
La infancia y la adolescencia son etapas de enorme crecimiento, pero también de grandes retos emocionales. A veces los niños y adolescentes no saben poner en palabras lo que sienten, y lo expresan a través de su comportamiento, su cuerpo, sus miedos o su forma de relacionarse.
En Judith Martínez Psicología acompañamos a niños, niñas y adolescentes desde un espacio seguro, respetuoso y lleno de cuidado, donde puedan sentirse comprendidos, validados y sostenidos. Nuestro objetivo no es solo aliviar los síntomas, sino ayudarles a construir una relación sana consigo mismos y con los demás.
Creemos profundamente que todo niño y adolescente tiene dentro los recursos para sanar y crecer, y que, cuando se siente acompañado con respeto y seguridad, puede desarrollar una autoestima sólida, una mayor regulación emocional y relaciones más sanas. La terapia se convierte así en un espacio donde pueden aprender a conocerse, comprender lo que les ocurre y encontrar nuevas formas de afrontar la vida con mayor confianza y calma.
Trabajamos desde una mirada integradora, basada en el vínculo, el apego y el desarrollo emocional, adaptando cada proceso a la edad, personalidad y necesidades del menor. Utilizamos herramientas terapéuticas específicas para estas etapas basadas en diferentes tipos de terapia, combinando el juego, la expresión emocional, las técnicas de regulación emocional, siempre respetando el ritmo de cada niño o adolescente

Dificultades emocionales
Ansiedad, estrés
Ira, frustración
Cambios de humor
Tristeza, síntomas depresivos
Miedos y fobias
Desregulación emocional
Autoestima baja

Trastornos del neurodesarrollo
Discapacidad intelectual
Trastorno por Déficit de Atencion con/sin Hiperactividad (TDAH)
Trastornos del Espectro Autista
Altas capacidades
Retrasos en el desarrollo

Dificultades en las relaciones
Problemas para hacer amigos
Conflictos con los iguales
Aislamiento social y/o bullying
Dificultades de comunicación
Dificultades en las relaciones sociales

Problemas de conducta
Rabietas intensas
Desobediencia, impulsividad
Dificultades para seguir normas
Conductas desafiantes o agresivas
Problemas de autocontrol

Alteraciones en los hábitos
Problemas del sueño
Dificultades en la alimentación
Control de esfínteres
Somatízaciones: dolores y molestias físicas sin causa médica

Experiencias traumáticas
Duelo y pérdidas
Separaciones o divorcios
Enfermedades, hospitalizaciones
Cambios importantes en la familia
Abuso, negligencia o situaciones de violencia
El trabajo terapéutico con niños, niñas y adolescentes no se limita únicamente al espacio de sesión. La familia es una parte fundamental del proceso, ya que constituye el principal entorno de referencia, cuidado y acompañamiento del menor.
Por ello, en el trabajo en psicología infantojuvenil se realiza una coordinación periódica con las familias dentro del espacio y tiempo terapéuticos, con el objetivo de:
Compartir orientaciones y pautas adaptadas a cada caso.
Ayudar a comprender qué le ocurre al menor y qué necesita en cada momento.
Acompañar a madres, padres y cuidadores en el manejo de las dificultades emocionales, conductuales o escolares.
Favorecer un entorno familiar seguro, coherente y protector que sostenga los avances terapéuticos.
Estas coordinaciones se realizan siempre respetando el espacio terapéutico del menor, su edad, su momento evolutivo y la confidencialidad del proceso, adaptando la información compartida a lo que resulte terapéuticamente adecuado.
El objetivo es trabajar de forma conjunta, creando una red de apoyo sólida entre familia y profesional, que facilite el bienestar emocional y el desarrollo saludable del niño, niña o adolescente.
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